Bueno, pues con esto ya corriendo y con el tema totalmente instalado, paso a contar la epopeya griega que ha supuesto la pirula que me ha ocurrido. Y de un modo prosa, no la frikada que fue el post anterior. Aunque alguno ya ha deducido por donde iba.
El caso es que la versión anterior de este lugar de despropósitos era un WP 2.0.x. Y durante estos cuatro años he seguido el viejo y perezoso axioma informático de que “si funciona, mejor no tocarlo“. Y el miércoles pasado, el hosting sufrió algún tipo de problema. Lo sé porque no he sido el único que lo ha padecido.
Y no sé si debido a ese problema, a la configuración de seguridad de mi base de datos o yo-qué-sé-qué-*ojones, qué cuando recuperé el acceso al blog, lo único que aparecía era la parte superior, y el título de la última entrada. En cualquier tipo de acceso que se me ocurriese. Sospecho que la BD MySQL se ha corrompido de alguna manera y mi solución pasa por buscar alguna manera de hacer un dump y recargarlo en otra base de datos.
Bueno, el caso es que ya llevaba un tiempo queriendo actualizar el WordPress, lo que pasa es que, debido a la versión prehistórica de WP que tenía, las actualizaciones no serían automáticas y lo iba retrasando un día tras otro. Hasta que la cosa ha hecho CRACK!.
Y si. putada de las gordas, básicamente porque he perdido 4 años de vida: desbarradas, citas, atentados musicales, carreras de Formula Uno… a ver. Me da pena porque, hasta que no encuentre algún workaround que me permita resucitar -y eventualmente, migrar- la antigua plataforma, esto no será lo mismo. Ni para vosotros, ni, por supuesto, para mí. Pero bueno, tampoco hagamos un drama, porque adaptando lo que dice el tango: “…cuatro años no es nada…” Y según ese gran e incomprendido filósofo de Springfield llamado Homer Simpson: “Si tiene solución, ¿Para qué preocuparse? Y si no tiene solución, ¿Para qué preocuparse?”
Asi que nada, disfruten, no engorrinen demasiado y bienvenidos de nuevo a esta su casa.
P.D.: Cómo ha sido la cosa de grave que incluso mi señora madre me llamó todo preocupada diciendome que el blog no se me veía. No sé si alegrarme o temblar…













