Paradise City 0.3
WHERE THE GRASS IS GREEN AND THE GIRLS ARE PRETTY
Ago
18.
Comentarios desactivados en Athletic Txapeldun
Categoría: ayuntamiento, cohetes, polideportivo

He vivido toda la vida rodeado de fútbol. Bilbao es una ciudad en la que el txikiteo, las relaciones y el Athletic son sagrados. Vaya por delante que no es mi deporte favorito, pero lo comprendo y lo entiendo. Estamos todos de acuerdo en que es una válvula de escape para los problemas diarios de la gente. Que luego se dediquen veinte minutos de televisión diarios al uñero de un jugador de un equipo grande es otra cosa y es lo que no aguanto.

ATHLETIC TXAPELDUN!

Y es por eso que me alegro. Porque una o dos o incluso tres generaciones no sabemos lo que es celebrar nada. Subcampeonatos, finales perdidas… por mucho que se diga lo contrario, las finales están para ganarse y nadie se acuerda del segundo clasificado. La juerga de anoche en Bilbao tuvo que ser épica. Derrotar a todo un señor Barcelona (aunque con esos jugadores, lo de señor cada vez suena peor) en una final a doble partido ha sido un gusto que hacía mucho tiempo, demasiado, que no nos permitíamos.

No será por jugadores. Ayer la Supercopa la levantaron Munian, Aduriz, Williams, Susaeta…. pero quiero pensar que, además de la afición, un trocito de ese trofeo es para Urzaiz, Ziganda, Alkiza, Julen, Etxebe…. esos jugadores del Athletic con los que crecí y que por una cosa o por otra, nunca ganaron nada, a pesar de ser talentosos. Y que coño. Me alegro porque hay gente que conozco y aprecio a quien este trofeo hoy les ha puesto una sonrisa en la cara.

Y para todos aquellos que mantienen que la Supercopa es un trofeo menor, solo tengo que decirles que se desprecia si se pierde o si no se juega. El Athletic y particularmente, Valverde plantearon un partido excelso en San Mamés y aguantaron muy dignamente en el Nou Camp. Asi que valgan estas líneas para celebrar que por primera vez en 31 años, el Athletic ha ganado algo.


Sep
14.
Comentarios desactivados en Veranos Tranquilos
Categoría: polideportivo

Sabida es mi querencia por el Athletic de Bilbao. Y si una cosa era (pretérito perfecto) habitual en este club de mis amores es que los veranos eran lo más soso que ha parido madre.

Uno o dos canteranos subidos al primer equipo. Alguna salida más o menos traumática, cesiones con la clásica frase de “Irme servirá para volver la temporada que viene más preparado” y algún runrun de fichaje más o menos estelar que nunca se producía. Y así. Año tras año. Soso. Tranquilo. Nada comparable a los jaleos que se montaban en la sede de la LFP con el Madrid y el Barça apurando hasta el límite para incendiar el mercado.

Hasta este año.

¿El culpable? Fernando Llorente.

El delantero internacional acaba contrato este año. Y, en las conversaciones de renovación forzó su mano. Negociaría su futuro despues de la Eurocopa, pensando en que si se revindicaba en la competición de selecciones, podría pedir una cantidad de dinero acorde a lo mostrado en el escaparate internacional. Resultado, el que todos conocemos. Vicente del Bosque le dejó sentadito en el banquillo durante todo el torneo y los aficionados respiramos medianamente tranquilos, pensando que ya no se subiría a la parra. Vacaciones, vuelta al curro y se lía la de $deity. Declaraciones ambiguas, medias verdades, medias mentiras…

… mientras tanto, a la chita callando, y aprovechando que el delantero tiene más tirón y se le tiene más marcado mediaticamente, cada vez empieza a coger más fuerza el rumor de que el otro campeón europeo del Athletic, Javi Martínez, piensa aceptar la oferta del Bayern de Munich. Nadie (NADIE) en su sano juicio en Bilbao piensa que estos cantos de sirena lleguen a buen término. Basicamente, porque la clausula de rescisión del centrocampista es de 40 milloncetes de euros, a pagar a tocateja si el jugador se quiere ir y los clubes no alcanzan ningún acuerdo.

Y mientras todos los focos apuntan a Llorente, Martínez se deja querer y sigue negociando con el club bávaro. Y cuando todo el mundo apostaba porque Llorente cambiaría de camiseta, la primera sorpresa: Javi Martínez es cazado pasando reconocimiento médico en la hermosa ciudad alemana. Episodio chusco digno de sainete de enredo clásico, con el jugador volando a Münich en vuelo privado con nocturnidad y alevosía. Volviendo a Madrid al día siguiente en el mismo avión privado y depositando el aval de los 40 milones de euros en la sede de la Liga. Todo ello con una sonrisa bobalicona y falsa que demuestra que, aunque el Athletic es un club especial (y visto lo visto, con una afición que supera, con mucho, a los componentes de la primera plantilla), los jugadores siguen siendo mercenarios que van donde mejor les paguen.

Vamos a ver. No es el hecho del fichaje lo que cabrea y jode. Son las maneras. No puedes soltar un día “esoy muy a gusto en Bilbao hasta 2016” y mes y medio más tarde, agarrar y pirarte ¿Que se ha pagado dinero? Si. Pero es que el Athletic, por su filosofía, por su idiosincrasia, no tiene un mercado tan abierto como el resto de clubes. No puede llegar y poner el taco encima de la mesa para llevarse, por ejemplo, a Kaká. Es un dinero que no tiene destino, más allá de mejorar infraestructuras y/o pagar sueldos.

Pero el penúltimo episodio ha sido ya de guión malo de vodevil de cuarta categoría. Por lo visto, el señorito dejó cosas en su taquilla de la instalaciones de entrenamiento de Lezama. Y aprovechando que había estado de cena con unos amigos por Bilbao, a eso de las once y media no tuvo mejor idea que saltar la valla para recuperar sus pertenencias. Y un guardia de seguridad le detuvo, le identificó y tras las llamadas pertinentes, le dió acceso a su armario. Total, para encontrarse la taquilla vacía y con sus cosas en una bolsa en un despacho administrativo. Resumiento: Ir a mear y no echar gota.

¿Sábeis estas teorías de que tanto balonazo en la cabeza no puede ser bueno? Pues este chico ha debido recibir demasiados. Porque muy despierto no se le ve.


Es mi sensación. Últimamente los torneos internacionales de selecciones se convierten en una competición de “menos malos” en vez de encontrar al mejor. Ojo, no estoy quitando ningún mérito a la selección española de fútbol, campeona de los tres últimos grandes torneos del pelaje que me ocupa. Pero mi percepción es que no suele ganar quien mejor juega, sino quien mejor maneja el canasncio de sus jugadores y mejor aprovecha los fallos del rival. El deporte profesional de alto nivel ha llegado a un punto en el que los jugadores se convierten en robots con una semana de relax -y eso con con suerte-.

Eso implica que las 51 semanas restantes deben mantener un nivel de exigencia física muy elevado. Añadan la tensión psicológica, lesiones y la presión psicológica que supone la exigencia de ganar siempre. Eso agota. (lo cual no quita para decir que para lo que cobran, bastante poco se les pide, pero ese es otro tema) Y cuando llega un torneo internacional en junio, el jugador se encuentra en una disyuntiva: bajar un poco el pistón para no romperse y aflojar el ritmo de agobio mental o bien, aprovechar el escaparate internacional que suponen estos torneos para jugar la mano de un posible fichaje por un equipo mejor o buscar un aumento de sueldo en su club de origen.

Y así tenemos fallos clamorosos de jugadores internacionales contrastados frente a la irrupción en plan estrella de jugadores no demasiado conocidos. Y esta Euro ha sido un ejemplo más de esta situación que comento. No he visto nada más que los partidos de España. Y por gusto. Lo de tragarme un Grecia-Rusia hace tiempo que perdió el sentido para mí. Y me alegro por la selección española y por la gente que se haya llevado una alegría porque hayan ganado.

Pero no me alegro por quien está aprovechando este embotamiento de la sociedad para colarnos medidas de recorte estrella. Por quien parece que hoy no curra, tocando el claxón a eso de las 3 de la mañana, mamao perdido y vociferando “España, España!!” en mitad de mi calle. Eso ni es fútbol, ni es animar ni es nada. Es tener ganas de hacer el gilipollas y encontrar un motivo. El que sea. Yo hoy curro, la “Roja” no me va a pagar mi sueldo y, desde luego, no se me ha perdido nada en las celebraciones de esta tarde noche. En fin. Esta Euro (como el Mundial y la anterior Eurocopa) no me dicen nada más que hay una generación casi invencible de jugadores con ciertas características técnicas que han hecho que se marque un estilo reconocible por todo el mundo. Y que cuando se retiren, empezará una travesía en el desierto.

Nota 1.La final no tuvo color. Pero es que yo tenía clara una cosa: Italia ya había jugado su mejor partido frente a Alemania. Y todavía no se había visto a la mejor España. Y qué mejor momento que una final. Igual el marcador fue un poco excesivo contra una selección azzurra que, vista la competición, no merecía tanto castigo, pero el partido de ayer fue, a mi entender, el partido que los componentes de la selección española quisieron jugar en Surafrica contra Holanda en la final del Mundial y los oranje no les dejaron. E Italia pagó los platos rotos….

Nota 2. Si algo tenemos que agradecer a Vicente del Bosque los aficionados del Athletic Club es que, frente a viento y marea, haya convocado a Fernando Llorente unicamente para rodar anuncios. La renovación del delantero no será en base a la cotización adquirida en la Eurocopa. Mala jugada del riojano el haber forzado el impasse hasta despues del torneo europeo.


Lo de ayer por la noche fue un mazazo. Cruel. Ni siquiera puedo apelar a la injusticia. A excusas externas, a condicionantes ajenos. No. El Atletico de Madrid fue mejor. Se encontó con su golito al principio del partido (luego, luego me extiendo) e hizo lo que viene haciendo durante toda la temporada. Esperar atrás y salir a la contra. Y con eso nos clavaron 3.

Llorente Uefa Europa League(Foto Mundo Deportivo)

Y no estoy triste. No estoy decepcionado. No, lo que tengo es cabreo. Impotencia. Aparte de ser un partido indigno de la competición que se ha realizado, parece que a ciertos jugadores del Athletic les entra vértigo cuando toca jugarse algo. Y eso no se puede entrenar. Marcelo Bielsa hizo ayer unas declaraciones en las que se hace responsable de toda la culpa de la derrota de ayer. No, Loco. No es culpa tuya. Bastante tienes con recuperar anímicamente a esta tropa para dentro de quince días, cuando nos juguemos la Copa del Rey contra el Barcelona de Pep en su partido de despedida.

Marcelo, tranquilo, no te fustigues. No puedes entrenar a jugadores como Amorebieta, que en la primera jugada exigente del partido hace un marcaje de baloncesto a Falcao, cubriendole a metro y medio. Y al Tigre, que es uno de esos delanteros que primero disparan y luego preguntan, le sobró tiempo para revolverse, acomodarse y ajustar un tiro parabólico a la escuadra derecha de Gorka. Contra eso no se puede hacer nada. Y luego el partido entró en la dinámica que al Cholo y a sus chicos les viene bien. Armarse bien, no dar segundas opciones y golpear en cada salida de balón con una efectividad tremenda.

El caso es que tengo la sensación de que el partido de ayer se parece a cuando te atropella un camión. Accidente. Doloroso. Y punto. No hay disculpa. Ni siquiera podemos echar la culpa al árbitro, del que se podría decir algo también, como no. Pero es el típico arbitraje europeo, sin marrones y sin complicaciones, donde no se toman decisiones comprometidas. Pero volvemos a lo mismo: cuando te clavan tres goles y tu imagen es impotencia pura, pues no puedes buscar disculpas donde no las hay. En ningún momento se entró en el partido y punto.

Así que el siguiente será dentro de 15 días contra el Barcelona. Y tengo miedo. Miedo porque si Falcao ha hecho lo que ha querido con Amorebieta y Javi Martínez, lo de Messi puede ser sangrante. Una cosa está clara. A peor no se puede ir. Y veo que este partido ha rebajado un punto la euforia de las dos finales. A ver si por fin, no yendo de sobrados, por lo menos plantamos cara.

EDITO: Es lo que tiene JotDown: Gente que escribe de puta madre. Y del artículo de Lartaun de Azurmendi me quedo con los siguientes párrafos:

De Gaizka Toquero se sabe en toda España el “Ari, ari, ari…”, lo tosco de su estilo, la calva que luce, la raza que le pone a todas sus acciones desde que salta al césped, su dorsal de lateral derecho pese a jugar arriba y el enorme cariño que le profesa cada jornada la parroquia bilbaína. Pero no puede ser que Toquero caiga tan bien sólo por esos rasgos ciertamente particulares. Tiene que haber algo más, y lo hay. Gaizka sabe que su nivel estrictamente futbolístico no alcanza para grandes cotas, pero esas carencias técnicas las compensa con su actitud y con el hecho de saber dónde está. Toquero es cualquiera de nosotros. Cada aficionado del Athletic ha soñado alguna vez con jugar en el club de sus amores pese a no tener el nivel requerido. Por eso, todos somos Toquero cada partido que juega. Representa al futbolista menos estilista y, por tanto, más parecido al seguidor rojiblanco de a pie. Yo querría haber sido Toquero. O dicho de otra manera: Yo soy un poco Toquero, ahí abajo en el verde.

Por eso lloraba el bueno del 2 del Athletic, quiero pensar. Por sí mismo, porque marcó en 2009 ante el Barcelona en la Copa para luego caer goleado, por dejar escapar otra final… pero fundamentalmente porque él sabía cuando saltaba al campo en el minuto 63 que llevaba a centenares de miles de aficionados dentro de su camiseta. Porque si juegas en el Athletic eres capaz de perder un brazo por engalanar la Ría para los tuyos. Y es que Cibeles, Canaletas o Neptuno tienen su aquél. Pero, ¡ay, la gabarra! Palabras mayores.

Yo digo que veremos la gabarra de Toquero porque para eso elegimos ser como somos. Las lágrimas de Gaizka Toquero llevaban amarradas a sus mejillas la rabia de todo un pueblo rojiblanco, de gente de Bilbao, de Durango, de Zarautz, de Almendralejo, de Albacete y de Nueva York. Lágrimas con un mensaje que se puede leer entre líneas y que representan el pegamento que nos une a todos: el Athletic Club. Los once aldeanos.

Ya vuelvo a estar animado…. AURTEN BAI!!!! KOPAREN BILA, KARAJO!!


May
09.
Comentarios desactivados en Por todo
Categoría: ayuntamiento, polideportivo

http://www.youtube.com/watch?v=nu7hzZpygYo

  • Por todos aquellos que recuerdan la única final europea del Athletic, la del atraco de Linemayr en San Mames contra la Juventus en 1977.
  • Por aquella gente que solo recuerda la gabarra por imágenes de televisión, como yo.
  • Por la gente que sigue manteniendo la fe en su equipo de casa, aunque sea más fácil ser de otro y tener algo que celebrar cada menos tiempo.
  • Porque hay una provincia detrás de un equipo
  • Por Julen, Etxebe, Bittor, Isma, Urrutia, Larrazabal y todos esos grandes jugadores que han vestido esta camiseta sin lograr ningún título
  • Por mi aita y mi ama, que siempre han mantenido que lo que nos hace diferentes es que la gente del Athletic, pase lo que pase, nunca da la espalda a su equipo
  • Por Jokin, que puso las bases de la gente que hoy va a jugar
  • Por el Loco, que nos ha hecho soñar.
  • Por Manchester y Gelsenkirchen, donde se demostró que la fé mueve montañas, levanta partidos y tumba gigantes
  • Por los 18 leones que saltarán hoy al campo a eso de las nueve de la noche, para que sepan que su corazón es el de todos: Bucarest, San Mamés, Bilbao, Madrid… latiendo al unísono.

AUPA ATHLETIC, KARAJO!!!!

  • Y siendo egoísta, por mí, porque de las dos finales esta va a ser la única que pueda seguir en condiciones… Y quiero celebrar algo, cojones.

P.D.: Joer, ya tardaban en salir estos vídeos… y es que en la distancia, estas cosas me ponen de un tontorrón…

Esto es lo que significa ser del Athletic. Ganaremos. Perderemos. Pero tened por seguro que si una noche te acuestas del Athletic, tan seguro como que vuelve a salir el sol, que al despertarte seguirás siendolo. Porque, como dice el texto, elegimos ser David cuando todo el mundo quiere ser Goliath. Porque elegimos vencer menos pero ganar más. Que gran verdad.



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