Paradise City 0.3
WHERE THE GRASS IS GREEN AND THE GIRLS ARE PRETTY
jul
28.
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Categoría: alcantarillado, ira

Julio de nuevo. Otra vez en “esa” época. Para mi el final de este mes y comienzo de agosto no es un período de tiempo que me traiga recuerdos agradables. Recuerdos de calor, de esperanza, de salir dando saltos de casa, confiado… y cuatro o cinco horas después, volver arrastrando los pies, con mal cuerpo y con ganas de meterme en la cama y no despertar jamás.

Pero te despiertas al día siguiente, y al otro, y al otro… la vida sigue, parece. El sol sigue saliendo cada mañana, las alegrías te duran menos pero las disfrutas más, las decepciones son más profundas y dejan más herida… Pero no quieres volver a ponerte en la misma situación. Porque las noches comienzan cuando tu mente se cansa de torturarte con las posibilidades, las ramificaciones y los infames y machacones “¿Y si…?” y “¿Porqué?”. Y es entonces cuando duermes, agotado de tanto mareo mental.

Mala época. No, no la recuerdo con cariño. De hecho, intento reprimirla. Pero era llegar julio, subir la temperatura y zas. Dar vueltas a lo mismo. Durante muchos años, el verano no me ha traído demasiados buenos recuerdos. Y no hablemos ya de volver a ponerse en la misma situación que lo motivó todo.

Pero es que leo la entrada del año anterior, ejercicio que hago de cuando en cuando y que considero saludable para comparar las situaciones pasadas y actuales, y, tal y como estoy ahora, no puedo más que reafirmarme: Para bien o para mal, quien lo provocó todo hace tanto tiempo y decidió echarse al monte fui yo. ¿Que visto lo visto a toro pasado no lo hubiese hecho? Pues no lo sé. Supongo que todo lo que llevaba encima en aquella época (que también daría para muchos posts) salió a la luz en el peor momento y, en una de esas decisiones que toma el estómago (quiero decir que no fue ni el corazón ni la cabeza), salté. Sin red, sin paracaídas, sin colchoneta. Y claro, así fue la hostia. De espanto. Todavía me estremezco cuando recuerdo el abismo al que me tiré.

¿Y esto a qué viene? Pues que he conseguido medio arreglar este aspecto de mi vida, o por lo menos llevo un tiempo intentándolo. Lo mejor, es que no ha sido buscado ni programado. Por ponerlo gráficamente, los puntos del golpe por fin empiezan a curar cuando hasta hace bien poquito supuraban al llegar estas fechas.

Insisto. Desde que escribí la entrada de julio en 2010 hasta enero de 2011, a nivel personal, el resto del año pasado fue una mierda pinchada en un palo de dimensiones extragalácticas. Además, coincidió que la circunstancia principal que motivó el sentimiento de “menuda mierda” se dió más o menos por estas fechas, con lo que, al hacer una revisión de los acontecimientos salió la entrada que salió. De la que no cambio ni una coma, por cierto. Una cosa es que ahora mismo me encuentre como me encuentre y otra que lo que escribí en ese momento no siga vigente (que si que lo sigue, dicho sea de paso).

Vamos, que por primera vez en bastante tiempo me encuentro razonablemente satisfecho en este aspecto de mi vida. Vida en la cual he decidido que me va a afectar lo que yo decida y, si puede ser, motivado por mi, no por lo que otras personas hagan conmigo, digan o piensen de mi. No estoy para templar gaitas. Ahora mismo el ser elegante o quedar bien ha quedado en un segundo plano. Con quien quiero, me llevo bien. Con quien no quiero, no hacer aprecio es el mayor desprecio.

Así que permitanme retomar la canción con la que hace un año expresaba cómo me sentía. Hoy la puedo hacer mía. Hearth full of black. Un corazón lleno de oscuridad. De primeras y para con la gente que me ha decepcionado. Disfruten:

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jul
26.
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Categoría: circuito

Si la FIA, en su “incansable” búsqueda del espectáculo -notese el acento con rentintín en el adjetivo- nos ha plantado las diversas normas de Kers, difusores soplados, neumáticos extremos y DRS y demás, ha tardado media temporada en producirse una carrera con tres pilotos de tres escuderías diferentes dándose leña por las primeras posiciones hasta el último tercio del gran premio, es cosa de ver que pasará la temporada que viene.

No, no me quejo de la disputa (noblota y recia) que Hamilton, Alonso y Webber han mantenido hasta el último cambio de ruedas. Mi queja va encaminada a que esto mismo es lo que se deseaba ver desde el comienzo de la temporada y que solo ha sido posible con cambios de reglamento a mitad de ella. No quiero pensar en que Red Bull tiene un bajón de rendimiento (Webber estuvo peleón toda la carrera) pero hay que reconocer que Sebastian Vettel (cuarto ayer) está dando una emoción innecesaria a la posición de abuso que lleva manteniendo toda la temporada.

Porque cambios de normas aparte, en McLaren y Ferrari se han puesto las pilas y la falta de competitividad de comienzo de campeonato ha quedado en el recuerdo. Los italianos por fin tienen un coche consistente a lo largo del fin de semana (principalmente en manos de Alonso) y los ingleses tienen un misil entre las manos que califica estupendamente y que en carrera tiene un rendimiento más que digno. Evidentemente, con la ventaja que ha sacado Red Bull en todos los grandes premios anteriores, sería descabellado pensar que italianos o ingleses tienen algo que hacer en ambos campeonatos, pero hay que reconocer que carrera a carrera, por lo menos, la cosa está ganando en interés.

Resumiendo, que carrera interesante con adelantamientos de todos los colores, sorpresón con la sexta posición de Adrian Sutil con el Force India, Jaime Alguersuari fuera de los puntos por primera vez en tres carreras (pero olvidada su crisis de resultados frente a Buemi, quien por cierto, se llevó puesto a Nick Heidfeld al inicio de la carrera) y que Hispania sigue igual de mal a pesar del cambio de nombre. En fin, la siguiente ESTE finde en el ratonero circuito de Karts llamado Hungaroring. Nos leemos

EL BUENO: LEWIS HAMILTON: El McLaren es un coche extraño. El mismo Pedro Martínez de la Rosa lo decía en la retransmisión. Le cuesta coger ritmo en los entrenamientos libres, pero, mágicamente, tocan algo la noche del viernes y se sacan unas tandas de calificación excepcionales. Y el piloto que mejor está aprovechando el monoplaza es el bueno de Lewis, que insisto que no es santo de mi devoción, pero hay que reconocer que el tio es un piloto como la copa de un pino.

EL FEO: SEBASTIAN VETTEL: Tener doscientos puntos de ventaja en la salida del gran Premio de Silverstone puede hacer que te relajes, es un hecho. Pero es que el alemán se ha borrado directamente. Vale que la carrera británica fue una tuerca mal parida y que en esta el coche no terminó de funcionar (eh, no me mires así, Lobato… si la excusa vale con Alonso, también vale con Vettel) pero ahora mismo, el peor enemigo del alemán es él mismo. Por lo menos, hasta que vuelva a ganar una carrera.

EL MALO: FELIPE MASSA: Uno de los grandes misterios de la F1 actual es cómo puede ser posible que el brasileño siga sentado sobre el Ferrari, siendo batido sitemáticamente una vez tras otra por su compañero y aguantando poco o muy poco a los rivales. Vamos, que no está funcionando ni como primer piloto (la referencia) ni como segundo (escudero). Y chico, la imagen del domingo no aguantando más que una vuelta a Webber a mi no me convence.

EL CRACK: MARK WEBBER: Peleado con todos otra vez, se ha sacado una carrera muy inteligente para acabar tercero. Vamos, que empieza a sacar la calidad como piloto para acallar los rumores que le situan fuera de RBR el año que viene. (Rumures interesados, por cierto, que colocan a Jaime Alguersuari en su asiento, dicho sea de paso) ¿Mi apuesta? Que continuará en el equipo austriaco.


Quizás alguno se haya preguntado como no es que he subido alguna foto de los conciertos del finde pasado. Pues muy fácil: No llevé la cámara. Señora, no se me desmaye.

Y no llevé la cámara porque, idiota de mí, hice lo que nunca había hecho, que fue pedir permiso. Educadamente, manteniendo en todo momento que las fotos serían para mí y que desde luego no sacaría ninguna clase de beneficio económico, dirigí un email extenso a la promotora de los conciertos, los cuales, por lo visto, en un momento de inmensa generosidad, se dignaron a contestarme con un simple, claro y conciso “No”.

Bueno, he de reconocer que la respuesta me dejó un poco chof. Pero soy hombre de recursos y, no por la respuesta, sino más bien por la falta de razones, consulté con Pixelillo, que ha tenido problemas de derechos de autor en sus fotos con esta promotora en concreto. Y me dijo (gracias de nuevo, nen) que por lo visto, hay grupos que vienen a estos festivales que se pueden tomar muy mal la presencia de cámaras semiprofesionales entre el público porque pueden aparecer fotos buenas anónimas (y no rastreables) que alguien puede aprovechar para sacar merchandising que no controlan. Y tomarselo mal puede incluir, entre otras cosas, el cancelar la actuación.

Coño, pues esa si me pareció una razón de peso. Además, imagínate que, por lo que sea, eres el tontolaba que provoca que Slash o los Maiden DEJEN la actuación en medio del concierto. Como mínimo no encuentran tu cadáver. Lo que no entiendo es porqué no lo dicen en la respuesta de la promotora. Así que, más calmado y sin pensamientos de “posahorasusvaisacagar”, decidí dejar mi EOS en casa y pedir prestada una compacta.

Y en estas que al entrar al recinto se me cae el alma al suelo. Varias personas (con pulserita de bono de dos días, como yo -quiero decir, no acreditados-) con cámaras como la mía e incluso mejores. Bueno, no sé si sería ArchEnemy que estaba tocando, pero de esto que notas como la ira va creciendo en tí y te dan ganas de cagarte en la persona que te respondió en el correo corporativo. Porque no entiendes como no aprovechan la oportunidad de que haya gente que además de escuchar la música, aproveche para sacar fotos de los grupos, del ambiente GRATIS. Joder, es que lo veo hasta sencillo: Organizas un concurso para que la gente envíe sus fotos, pones un premio apetecible (uno/dos pases de backstage para otro concierto que organices tú, que te salen GRATIS, por ejemplo ) y tendrás gigas y gigas libres de material fotográfico a tu disposición para promociones, noticias, carteles…. SIN DEJARTE UN PUTO EURO. En serio, que poca visión de futuro…

Porque a partir de ahora, una cosa tengo clara: Y es que es mejor pedir perdón que permiso. Porque si vas de frente, te encuentras con que la puerta te la cierran en las narices. Del otro modo, si no tienes suerte, por lo menos, que te quiten lo bailado.

P.D.: Si, saqué fotos con la compacta, pero miedo me dan… y eso que todavía no las he visto en pantalla de ordenador…


Pues eso,  allí me planté, el viernes, tras salir del curro y haber intentado dormir un par de horitas. Intentado porque mi señora madre, (Hola, Ama!) en su infinita sabiduría decidió llamarme a ver que tal todo mientras yo estaba tirado en la cama intentando recuperar sueño para lo que se avecinaba por la noche. Porque, primero, había que llegar. El OpenAir de Getafe no viene a ser lo que se puede denominar un sitio accesible. Y el viernes, los horarios estaban un poco desmadrados y fuera de lugar.

Porque de los grupos de ese primer día solo me motivaban especialmente Slash y The Darkness. Así que, para ir llegando con tiempo, calculé que pasando de Sôber y viendo ArchEnemy mientras me buscaba hueco en las primeras filas me daría para ver a Slash en una posición relativamente cercana. El plan funcionó correctamente excepto por el hecho de que lo de ArchEnemy fue una muy muy muy muy mala idea. Doble bombo a todo trapo y una chica cantando con voz demoníaca no es mi rollo para nada. Es una pena, porque los músicos son buenos, pero el estilo musical no les favoreció.

Y después de los suecos, el señor Saul Hudson, en arte Slash a la guitarra y Myles Kennedy a la voz dieron un autentica lección magistral de canciones de Guns n’ Roses (No he visto a Axl, pero despues de lo del viernes pasado, dudo que me plantee hacerlo), Slash Snakepit y Velvet Revolver. Eso si, las estrellas son ellos y nadie más que ellos. El resto de músicos a oscuras y los focos sobre guitarra y cantante. He asistido a una sesión de espectaculos de frontmans y hay que reconocer que, cada uno en su estilo, Slash, Justin Hawkins y Bruce Dickinson hacen lo que quieren con el público. A lo que voy, que me desvío. Un gran concierto de Slash y mejor trabajo de Myles, con lo que a mi me queda la duda de saber si el mérito de GnR era de Slash o de Axl. Pero no voy a comprobarlo. Myles Kennedy me hizo olvidarme del señor Rose y no creo que haya mejor piropo que ese mientras suenan NightTrain, My Michelle, Rocket Queen, Sweet Child O’Mine o el tema que da nombre a este humilde blog.

Pero el viernes también iba con ganas de ver a The Darkness, que se volvieron a juntar a principios de año. Tengo sus dos discos y me convenció su rollo guitarrero. Una pena que se mezclase la farlopa por medio y Justin Hawkins tuviese que ser obligado a apartarse del grupo para recuperarse de sus excesos. Pero yo tenía ganas de verles y a pesar de lo infame de la hora de comienzo (2:40 AM) fue el concierto que más cerca ví, disfruté y berreé. Y ya digo que Justin Hawkins como frontman no tiene precio. Corrió, saltó, hizo el pino en la plataforma de la batería (en la segunda canción… la podía haber liado MUY gorda), jugó con el público, disculpó a su hermano cuando se dejó un ajuste de la pedalera mal hecho para el comienzo de la siguiente canción… Un gran show, a pesar de lidiar con ser el siguiente en salir después de Slash y que nos quedasemos en familia, como quien dice, para escuchar el rollo rockero desenfadado, con falsetes y gorgoritos a lo Queen que proponen los ingleses. He leído un par de críticas descarnadas sobre la actuación de The Darkness y no las comparto para nada. Mi sensación fue que estuve en un gran concierto y que repetiré si puedo. Ojo, yo no voy a pontificar, pero el redactor de TheRollingStone y el señor Ra-fa-Ba-sa parece que no estuvieron en el mismo sitio y hora que yo.

Y con esto nos plantamos en el sábado. Tuve que hacer un par de gestiones y no pude plantarme en el recinto antes de DreamTheater para quedar con un par de amiguetes que llevaban tragando polvo, calor y sudor todo el día en el OpenAir. Tampoco pude disfrutarlo demasiado porque nuestro objetivo era situarnos lo más cerca del escenario para ver el show de los Maiden. Y no defraudaron. Reconozco que no es mi rollo, y que las canciones de la última etapa no son muy de directo. Pero las clásicas de toda la vida (Iron Maiden, The Trooper -con Dickinson y su clásico numerito de la chaqueta de soldado y la Union Jack recorriendo el escenario a toda velocidad-, Fear of the Dark, The Number of the Beast, Two Minutes to Midnight, Hallowed be thy Name o WickerMan) me hicieron sentir que estaba en unos de esos conciertos a los que hay que ir si te gusta la Música, porque son representativos de una época y de un estilo musical. Que el sonido fuera bajo, que hiciese calor, que respirasemos polvo o que te claven 8 lebros por un cachi katxi (gracias, señor Parásito) de cerveza sólo afirma el recuerdo. Dentro de 20, 30 años podré decir que estuve viendo a los Maiden. Y qué calor hacía.

P.D.: La vuelta fue divertida, porque me paró la Guardia Civil a soplar. Bebí cerveza, lo admito, pero no comí nada. Y dos horas después del último trago, me hicieron control de alcoholemia. No soy de los que cogen el coche cuando beben porque considero que la única cantidad de bebida segura es no tomar nada, pero me avergüenzo de reconocer que esta vez lo cogí y di 0.06, estando el límite en 0.25. En fin, un recuerdo más…


Todo el mundo conoce a una pareja en la que uno se pregunta “¿Qué hace este/esta con semejante gilipollas?“. Bueno, pues mi colega, el profesor Ufo, tras arduas investigaciones ha encontrado una secuencia de acciones que explica esta tendencia. Nota: aunque está redactado en modo chicA conoce a cretinO, vale para el caso contrario de chicO conoce cretinA, no se me tiren a la yugular por la redacción.

Desarrollo de la teoría:

  1. Encontrar una persona con inseguridades (harto sencillo, casi todo el mundo tiene)
  2. Averiguar esas inseguridades
  3. Explotarlas y enfadarte frecuentemente al principio, haciendo que la persona se sienta culpable
  4. Se activa el mecanismo de búsqueda de aprobación, y la persona empieza a esforzarse para demostrarte que “puede hacerlo mejor
  5. A partir de ahí ya tienes mascota, la persona estará constantemente acojonada pensando “¿habré hecho algo para que se enfade?

 



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