Paradise City 0.3
WHERE THE GRASS IS GREEN AND THE GIRLS ARE PRETTY

Tortilla de patatas    (tortilla española)
(No, esta no es la mía… es una foto de flickr…)

Cocinar me relaja. Bueno, matizo. Cocinar cuando tengo tiempo para hacerlo me relaja. Me parece una tarea que exige una cierta concentración y que para disfrutar consumiendo el plato preparado exige también disfrutar de su preparación. Ojo, no digo que para freírme un huevo tenga que ponerme en la posición del loto invertido. Es, simplemente, que me pongo un objetivo a corto plazo y disfruto al ver los pasos que voy dando para conseguirlo.

Tampoco es que me las de Arguiñano o similar. No. Platos simples en su concepción, pero que casi siempre tienen algún pasito complicado. O que requieren una atención constante. Nada de poner al fuego y dejar: Pasta a la carbonara con setas y champis, tortilla de patata (que pese a lo que puedan decir algunos, hacerla bien es un arte), diversos tipos de arroz con pollo, verduras…

Nunca he sido un cocinillas, la verdad. Pero para vivir solo (y sobrevivir) tienes que empezar a desarrollar una serie de habilidades tales como cocinar, lavar y planchar. Y de todas ellas, he descubierto que la que más me mola es cocinar. Y más, cuando empiezas a pillar el puntillo a la cantidad de sal que tienes que echar a cada plato.

Verbigracia, la tortilla de patata de concurso que me salió ayer para cenar. Casi todo el país paralizado con el Farsa-Mandril y yo a mi pedo con una tortilla que, modestia aparte, me quedó de puta madre. Y es que no solo lo digo yo, que lo dicen otras personas que han tenido la suerte de probarla.


nov
29.
Comentarios desactivados
Categoría: circuito

Tengo sentimientos encontrados a la hora de lanzarme a analizar la temporada 2010 de F1 que terminó hace dos semanas.

Por una parte, la excitación de haber tenido un campeonato de pilotos que no se ha decidido hasta la última carrera, con incluso cinco pilotos dándose palos por liderar el mundial es algo que hacía mucho tiempo que no se veía. Pero por otra parte, una gran, gran gran decepción por comprobar, un año más, que quien logra bordear el reglamento hasta la quinta o sexta carrera, tiene medio mundial en el bote. Ocurrió el año pasado con los Brawn GP y ha vuelto a ocurrir este con los Red Bull.

No tengo nada contra la escudería austríaca. Son un soplo de aire fresco frente a los clásicos ya asentados. Ferrari, McLaren o Williams siguen, en mayor o menor medida, yendo a rebufo de escuderías nuevas que invierten dinero como si no hubiese mañana. Alguno puede haber notado que no introduzco a Renault en el grupo de cabeza. Y es que Renault no ha sido una escudería como tal más que en dos etapas: la de la tetera de René Arnoux a principios de los ochenta y esta última década (la de los títulos de Alonso). Lo recuerdo porque Renault siempre ha sido motorista (el RB6 de este año lleva motor Renault) y es muy posible que la temporada que viene abandone la escudería oficial para convertirse unicamente en proveedor de motores.

Retomo, que me he ido por las ramas. Al lío. El año pasado fueron los difusores dobles de Brawn. Este año, el escape de Red Bull. El caso es que un aspecto técnico alegal es el que marca el devenir de la temporada. Y eso quita emoción. Por lo menos, en un primer vistazo a la temporada.

Pero es que luego entramos en los nuevos circuitos (o los circuitos más modernos) y encontramos decepción tras decepción. Como comentaba mientras veía la carrera de Abu Dhabi, hay más emoción en una vuelta a Spa, Monza o Paul Ricard que en toda la carrera de Abu Dhabi. Cambien el trazado de Oriente Medio por cualquiera de las chufas que Hermann Tilke ha parido sobre medio mundo (puedo salvar Turquía y Malasia) y tendremos la tónica general de aburrimiento y pocos adelantamientos en los que se ha convertido la F1 actual.

Y por último, lo que se venía anunciando como “El Retorno” (así, en mayúsculas) de Michael Schumacher para dar más emoción a la competición y tener otro gallo en la pelea, ha resultado ser un año de rodaje para que el Kaiser retomase el pulso a la competición. Vale que Mercedes GP lo tenía muy difícil para reverdecer los laureles del año anterior como Brawn GP, pero se ha estancado como cuarto-quinto equipo de la parrilla y se esperaba bastante más de ellos.


Pulsa aquí para leer el resto del contenido »


Por ese orden… (y para quienes no leen mi Twitter)

- Vamos a f*llar.
- ¿Tú quien te has creído que eres?
- sudo vamos a f*llar.


Porque hay gente que realmente merece la pena:

Imagen de previsualización de YouTube

Déjame que pose para ti
eres tú mi artista preferida
déjame tenerte junto a mí
prometo estarte agradecido
prometo estarte agradecido.
Si fuera yo capaz de conseguir
tenerte alguna vez entretenida
hacerte por lo menos sonreir
prometo estarte agradecido
prometo estarte agradecido.

No te lo pienses más
baja la guardia y mira atrás
nadie te va a alcanzar
no tienes rival
no tienes rival.

Me paso el tiempo viéndote venir
y pasas a mi lado distraída
si dejas que camine tras de ti
prometo estarte agradecido
prometo estarte agradecido.

Te tengo tantas cosas que decir
y tú como si no fuera contigo
la historia se repite y aún así
prometo estarte agradecido
prometo estarte agradecido.


Estoy preocupado. No, coño, dejad de reíros. Es serio. Porque de un tiempo a esta parte, cualquier persona que saca un disco se cree capacitada para coger algún tema de un grupo de rock mítico (como veremos en el atentado de hoy) y versionarla. Primero: A mi me da a entender una falta de ideas propias que no hay por donde sujetarlas. Si de verdad eres cantante, búscate la vida para vender TUS canciones, no agarres un recopilatorio de grandes éxitos de una banda consolidada desde hace más tiempo que tú y mires a ver qué puedes retocar.

Que bueno, vamos a ver… una cosa es versionar una canción reinventándola (véase el Knockin’ On Heavens Door de Dylan/Guns n’ Roses, por ejemplo) y otra es calcarla. Y si encima, añadimos que la versión no aporta nada más que la traducción, la cosa me preocupa. Porque una cosa es que haya crisis de ideas, y otra es que haya que sacar disco SIEMPRE antes de navidades. Y es por eso, que aún dando la parte de culpa al artista, al estudio/productor que ha permitido/financiado semejante despróposito habría que hacerle algo en algún orificio corporal al estilo medieval.

Angie, de los Stones, es una canción atípica dentro del repertorio de sus Satánicas Majestades. Una baladita, sin el metrónomo humano que es Charlie Watts en la batería y sólo con la voz de Jagger acompañado al piano por Nicky Hopkins, mercenario de las teclas (piano y teclados) habitual en las grabaciones de los Rolling. Grabada a finales de 1972 y sacada a la venta en 1973 como single del disco Goats Head Soup. Vamos, en mi opinión, una variación en lo que viene siendo el sello inconfundible de los Stones de batera, bajo y guitarra.

Y llegamos a 2010. Y el pseudo-rasta-hippie-poligonero-cantautor de música de autos de choque y verbena facilona conocido como Melendi TIENE que sacar disco como sea antes de Navidad. Para ello, cambia de imagen, reune tantos cortes como puede y mete, en uno de ellos, como track oculto (nocturnidad y alevosía) una versión del Angie de los Stones que parece… bueno… ya se imaginan lo que puedo opinar de semejante despropósito. El habitual visitante de esta desbarrada de página conocido como Poochie me lo hizo llegar y se me saltaron las lágrimas. Y no de alegría precisamente.

Así que ya saben: Esta sección necesita siempre de su colaboración. Gracias por adelantado.

La original:

Imagen de previsualización de YouTube

El atentado: (siempre bajo su responsabilidad y riesgo)

Imagen de previsualización de YouTube



Powered by Wordpress
Theme © 2005 - 2009 FrederikM.de
BlueMod is a modification of the blueblog_DE Theme by Oliver Wunder
Alterado por MaY & Narbbag