La parroquia habitual de amiguetes y tertulianos variados que me conocen saben que, como en la canción de los Barón Rojo, “mi rollo es el rock”. AC/DC, Kiss, Queen, Blues Brothers, Guns N’ Roses, Led Zeppelin… vamos, lo más granado y variado de la música contemporanea. De hecho, una de mis últimas peloteras la tuve manteniendo que si Mozart volviera a nacer, se haría rockero, por ser el estilo musical más adaptable a los sentimientos: quieres tralla, tralla. Quieres moñismo, medio tiempo.
Pero hay canciones dentro de este género que me hacen sentir bien. No, perdón. Bien no es el término adecuado. Más bien lleno de energía. Un chute de energia en momentos grises y de bajón. Mi canción favorita en este aspecto desde hace un tiempo ha sido Sweet Talker de Whitesnake:

Pero el otro día, al salir del curro tras uno de los días más intensos que recuerdo (y mira que estos últimos días han sido criminales en ese aspecto), al meterme en el coche para jamarme el atasco habitual, en la emisora Rock&Gol que llevo siempre sintonizada me encuentro con Rocks de Primal Scream.

Y es lo que vengo contando. Movimiento de cabeza siguiendo el ritmo, tamborileo de dedos sobre el volante… vamos, una cosa que me vino y sentó muy bien. Es curioso que estos temas no sean los más conocidos de esos grupos míticos de los que hablaba al principio. Y esta es otra de las cosas que me encanta del rock. Siempre quedan joyitas por descubrir.
Los habituales (y los rebotados por Google que encuentran mi blog por las críticas de las carreras de F1) saben de mi afición por el automovilismo. Nunca me había planteado el porqué de tanta afición y, desde luego, nunca he sabido expresar lo que siento.
Hasta ayer.
Cuando, ojeando el RSS del blog de Virutas de Goma, encuentro este video.

Largo. Pero son todas las sensaciones que me invaden cuando veo una carrera. Un montaje estupendo, unas imagenes espectaculares y un recuerdo para el malogrado Shoya Tomizawa. Ya digo que mis preferencias tiran más hacia las cuatro ruedas que hacia las dos, pero eso no quita para reconocer el mérito de los jinetes.
Disfruten. Me ha recordado mucho al remítico video de Ari Vatanen subiendo Pike’s Peak. Otra joyita que deben disfrutar, pero no quiero quitar el mérito al primer montaje, por eso solo dejo el enlace a la subida.

Son las 3 de la mañana. Ayer o antes de ayer he cogido frio y, omitiendo detalles escatológicos, estoy bastante chungo. Tanto, que no sé porqué, me he Desvelado y me encuentro tirado en el sofá frikeando porque me huelo que en la tele no echan nada.
Es curioso que en los momentos que peor me siento físicamente es cuando me da por repasar mi situación personal. Y motivado por mi estado, todo tiende al negativismo. Lo que realmente me fastidia es que son caminos bastante trillados y que no llevan a ninguna parte, pero ahí ando, dale que dale. Pensando, por ejemplo, en cómo dejar de ser mamoneado por algunas personas que consideran que existen derechos adquiridos sobre mi, sobre mi entorno personal y sobre mis posesiones cuando se ha dejado de tener contacto. Ya digo. Nada nuevo bajo el sol. Pero es lo que hay. Algún día (cuando todo se haya solucionado para bien o para mal) puede que deje de ser tan críptico.
Asi que aquí ando, Desvelado, Enfermo e Incapaz de dar un puñetazo en la mesa para salir de esta espiral. Por lo demás, muy bien, gracias. Voy a ver si me acabo la manzanilla y sigo frikeando un ratito más. Buenas noches.

No, a ver, que no se me entienda mal. Sigo aquí, al pie del cañón, pero el periodo de formación en el curro resulta bastante estresante (no, mejor) intenso llego a casa con ganas de desenchufar.
Pero eso que no es nuevo en mi, ha adquirido una nueva dimensión al tener trastocado el horario laboral. Ojo, no me quejo (ultimamente es una frase que sale mucho de mi boca). El horario de 9 a 14 y de 16 a 19 tiene la ventaja de que la tarde se me pasa en un pispás. El problema es que se me hace supertarde y llego bastante cansado a casa.
Pero bueno, dejemos de un lado el ámbito laboral. Tengo el placer de anunciar la renovación del plan del servidor y del dominio por otros dos años. Así que si quieren seguir por aquí, saben que siempre serán bienvenidos.
La broma ya está hecha desde hace tiempo con aquellas versiones del Smells Like Teen Spirit. Si el suicidio de Kurt Cobain marcó la muerte del grunge, dichas versiones fueron el tiro de gracia. Asi que gracias a los maestros Samu, Jean Bedel y Jake, aquí tenemos la meada encima de la tumba del grungre: Ese ser haciendo suya el Come as You Are de Nirvana. No pienso decir más. Bueno si. Pero me lo reservo para el final.
La Original

El Atentado

P.D.: Manda cojones que este caballero te diga que no puedes descargarte contenidos con derechos de autor, pero el tenga toda la legitimidad del mundo para perpetrar semejante ZURULLACO y salir indemne. Creo que hasta los propios mercenarios músicos de la banda están pensando en qué hacer para redimirse. Yo, sin maldad, les animo a retirar al frontman al fondo de un lago calzado con cemento. Sin acritud.