
Foto de As.com
Me van a perdonar los madridistas y los no futboleros, pero no me resisto a comentar la eliminación del equipo merengón de la Champions League, la antigua Copa de Europa, la competición donde el Real deposita todas sus esperanzas al ser el equipo más laureado de la historia del torneo.
Y es que esto es lo que pasa cuando, en verano, toda la prensa deportiva vende que este será el año en el que el Madrid ganará todo sin bajar del autobús. Un presupuesto mayor que el PIB de muchos paises africanos, los supuestos mejores jugadores del mundo y humo, mucho humo.
Y castañazo. Todo empieza desde arriba. No se puede ser el entrenador y a la vez, presidente. Se ficha por puesto, no por nombre. Porque al final, 11 estrellas no hacen un equipo. Es divertido verles jugar en pachangas y partidos benéficos, pero en las competiciones, donde al final te haces un nombre, cuenta más saber qué el tío que tienes a tu lado está pensando en como llevar la pelotita a la portería contraria en vez de su nuevo contrato publicitario.
Claro, que entrenador y presidente no tienen la mayor parte de la culpa. Al final, los que sacan las castañas del fuego son los jugadores. Y el Madrid, mal que me pese reconocerlo, puede ser la culminación de las aspiraciones de cualquier jugador de fútbol. ¿Y qué te encuentras? A 25 dilentantes acomodados, que cobran un pastizal indecente por entrenar dos-tres horas cada dos días y jugar uno o dos partidos de fútbol a la semana.
Y ahora tendremos dos semanas con portadas apelando a la épica, a la historia, al futuro brillante… etc. Y el aficionado madridista medio ahora mismo se encuentra con que su equipo, que aspiraba a todo a principio de temporada, ahora solo se puede consolar con la Liga. Y no es del todo claro, porque la némesis histórica de los blancos, el Barça, también está en la pelea por la competición doméstica. Pero el cachondeo culé puede ser histórico también porque los de Guardiola siguen vivos en la Champions. Y este año la final se juega en el Bernabeu, el feudo blanco. Y en ninguno de los sueños más húmedos del culé más hooligan (Laporta me vale) se hubiese dado este guión soñado.
En fin. Si de todo esto se hace una tragedia, por un momento, lo que me pide el cuerpo es desear un descenso a segunda a equipos de este nivel. O una temporadita tonteando con él. A ver quien es el madridista y/o culé que sigue siendo del equipo sin pegar fuego al estadio.
Para que sepan que se siente en los momentos realmente malos. Ahí les vayan dando.
(Jake también opina algo parecido)
Bueno, bueno, bueno… un año más y el post clásico acerca de cómo, desde mi óptica de aficionado, veo la temporada. Ya se sabe que una cosa es lo que yo piense, y otra, cómo venga la dada la temporada. Porque si se repite la jugada del año pasado con un outsider que reinterpreta las normas, yo ya me retiro de los pronósticos.
Vamos primero con un análisis de los equipos según su clasificación el año anterior. Y hablar del equipo que lleva el número 1 es McLaren, gracias al fichaje del vigente campeón Jenson Button. Y es que en McLaren parece que no aprenden que meter a un gallo ajeno en un corral ya dominado por Hamilton. Y ya lo hicieron cuando Fernando Alonso tropezó por allí y la cosa acabó como el rosario de la aurora. En su beneficio, contar con la probada e histórica eficiencia de McLaren.
La trampa para los intereses de la escudería de Woking es que Mercedes se ha cansado de buscar resultados aliados con los ingleses y ha comprado la estructura del anterior campeón del mundo, Brawn GP y ha montado un equipo de campanillas con el retornado heptacampeón Michael Schumacher y Nico Rosberg. A su favor, la dirección de Ross Brawn (a quien todavía le duran las carcajadas de la jugarreta del difusor alegal del año pasado) y que el motor Mercedes es un misil. Pero aquí es donde Force India y McLaren, al no ser equipos de fábrica, pueden perder “misteriosamente” rendimiento si las cosas les van mal dadas.
(Pongo un salto, así la entrada no copa todo el blog y los no aficionados no lo sufren más) Continue Reading »
¿Qué vas a hacer dentro de N días?
Y no lo sé. Últimamente es la pregunta que más me repiten y para la que menos respuesta tengo. En vista de la decisión tomada en su momento, mi vida se ha convertido en ir dando tumbos de un lado para otro y poca cosa más puedo hacer más que dejarme llevar. Hoy aquí, mañana allí y pasado, probablemente, aquí de nuevo. Y no me queda otra.
Ahora mismo, la estabilidad es una meta a alcanzar. La llevo rozando con la punta de los dedos demasiado tiempo y solo tengo ganas de asentarme y resoplar por todo el esfuerzo, tiempo y, por qué no, dinero que me he dejado en llegar hasta ese punto. Pero no será hoy. Y puede que mañana tampoco. Pero necesito detenerme. Por mi salud mental.

Pero claro, uno, que ya está de vuelta de todo en el tema de campañas virales de Internet, ha profundizado. Y escandalizado, encuentro que es una campaña publicitaria con un presupuesto de 4 millones de euros pagados por cámaras de comercio y lo más selecto, granado y elitista del empresariado nacional.
4 millones de euros pagados por parte de los causantes de la situación. Es decir, bancos y aseguradoras. 4 millones de euros que sirven para que nos llegue el mensaje de que tenemos que seguir gastando con alegría y como si no hubiese mañana. Es decir, tenemos a todos los medios de comunicación bombardeandonos con que hay crisis y que las cosas van a ir a peor. Y la gente (yo el primero) lo que hace es ahorrar, pensando en tiempos de mejores perspectivas.
Y ahora, para tocar un poquito la moral, los mismos impresentables que nos han metido en el fregado, nos dicen que, mientras nos sodomizan, sonríamos, que con una sonrisa, la experiencia pasa mejor.
Ahí queda eso. Cada cual con lo suyo. 4 millones de parados sonriendo. Bueno, yo no. Lo que no quiero es que encima de puta, me hagan pagar la cama. Poca esperanza me queda en el empresariado nacional.
Llevo una temporada bajona. Tanto, que tras haber comido y consumido el café previo al curso, me ha entrado una inconsciencia rayana en el coma cerebral. Dado que dirigirme a Bilbao a impartir el curso que toca esta semana es una actividad bastante incompatible con el coma, me he dicho que tendría que espabilarme de alguna manera.
Y la manera ha sido recurrir al iPod y buscar la parte macarra y jebi de toda la discografía que llevo encima: Avantasia, Dragonforce y, pero sobre todo, ManoWar. Vamos, lo que cualquier persona se pondría a escuchar antes de entrar en un campo de batalla a decapitar orcos (y orcas). Y hay un tema de estos últimos que es una descarga de energía en vena.
El Carry On. El jodido Carry On. Una y mil veces trillado. Y no por ello, menos berreado. Un chute de motivación que, cantado a grito pelado me deja tranquilo, desfogado y con ganas de que me echen lo que sea, que podré con ello. ¡¡Así que traedme mis soldados y mi hacha, que voy a cargarme un par de ejercitos del mal o tres!!
¡¡¡¡UA!!!! (si, CUATRO exclamaciones)








